Los autores describen un nuevo método para evaluar la influencia de las infecciones emergentes sobre los intercambios comerciales que tienen lugar en el mundo. Comparando las notificaciones enviadas a la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre las medidas de emergencia adoptadas para combatir ciertas enfermedades animales y vegetales con el valor del comercio de determinadas mercancías, según figura en la Base de datos sobre estadísticas del comercio de productos de las Naciones Unidas (Comtrade) (con un código del sistema armonizado de tarifas para cada producto de la Organización Mundial de Aduanas), es posible estimar la medida en que el comercio ha rehuido las economías afectadas. 

Los autores estudian detenidamente el ejemplo de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB). Cuando los países miembros de la OMC modifican su política de importación respecto a las mercancías de un socio comercial a causa de una enfermedad emergente como la EEB, deben presentar una notificación en la que den cuenta de esos cambios por conducto del Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC. 

Para cuantificar la incidencia de la EEB en el comercio, los autores compararon esas notificaciones con las estadísticas de la Comtrade, utilizando como variable los códigos del sistema armonizado (SA) de 1996. (Los códigos de tarifas del SA 1996 permiten el seguimiento y listado de los volúmenes y el importe de las exportaciones e importaciones entre dos países miembros entre 1998 y 2000 en la base de datos.) A continuación, los autores utilizaron esta serie de datos conectados para cifrar (en dólares) los efectos sobre las importaciones que tuvieron las notificaciones relativas a la EEB presentadas en 2000. 

Los resultados del estudio parecen indicar que las economías afectadas por notificaciones de EEB experimentaron un retroceso cifrado en 5.600 millones de dólares con respecto a las proyecciones referentes a los productos en cuestión. Paralelamente, las economías indemnes ganaban 1.500 millones de dólares con respecto a las proyecciones para los mismos productos. Cabe deducir, por consiguiente, que las restricciones a la importación para atajar la propagación de la encefalopatía espongiforme emergente influyeron sustancialmente en los intercambios comerciales. Estos resultados ponen también de relieve las interconexiones que atraviesan el comercio mundial: las restricciones comerciales aplicadas a ciertas economías pueden suponer mejores oportunidades para otras. Será necesario llevar a cabo otros estudios con esta metodología.